sábado, 27 de octubre de 2012

Ni yo misma me conozco.

¿Conocerme? poco, cambio bastante, me considero una persona que cambia de opiniones sobre algunas cosas pero en cambio en otras la mantengo aunque sea lo último que haga. Me caracterizo por mi orgullo, mi mal humor, mi manera de hacer reír, mi espontaneidad y mi forma de reír. Tengo mis días de borde, antipática, egoísta y prepotente, nadie es perfecto, ni física y psicológicamente, yo también tengo mis cosas.
Desgraciadamente soy una persona que se raya muchísimo con cualquier gilipollez, una tonta que le cuesta olvidar, soy de esas que cuando le escribes algo bonito lo lee 98765434567876543 de veces, adoro sentirme querida por personas a las que quiero, me encanta reír, no puedo evitar hacerlo, soy de risa fácil por lo cual me río con casi todo, por otro lado odio llorar, ni mis mejores amigos me han visto llorar, no me dejo ver cuando lo hago, ¿cobarde? puede ser, pero no quiero un "pobrecita" en sus bocas, y más de gente que no les interesa.
Soy una persona que dice 87654345 de gilipolleces por segundo, pero que odia la inmadurez en momentos serios. En mi opinión la vida o nadas o te hundes, yo decidí nadar por mucho que cueste, siempre busco una ayuda, pero me cuesta encontrarla. Para qué engañaros soy una estúpida niñata de 14 años que no sabe de la vida otra cosa que no ve por los ojos.
La vida me enseñó a no confiar en la gente, pero muchas personas me hicieron darme cuenta de que hay excepciones, odio que me ignoren, no lo soporto y más cuando esa persona que me ignora me importa, me hace sentir bastante mal y puedo enfadarme por eso.
Me encanta llevan la razón aunque no la tenga y por eso muchas veces se suelen enfadar conmigo, por otro lado también se enfadan por mi forma de decir las cosas, no suelo tener delicadeza, lo digo del tirón y fuera, eso hace que a otras personas les siente mal, no en todo soy así de directa ya que soy una persona un poco callada. Amo la música por encima de cualquier otra cosa en el mundo, es la base de mi vida, no puedo pasar ni una sola hora sin escuchar una canción, y si no la escucho la canto, es algo imprescindible  me ayuda a desahogarme, me ayuda con sus letras, me relaja con su melodía y me anima. Realmente a la música le debo mucho, pueden considerarme rara por eso, pero que con una simple melodía sin letra te llegues a emocionar es completamente increíble, y por eso para mí es mucho, la música dice más que las personas, ¿yo? melómana ante otra cualquier otra cosa, ¿género? hace ya un año en que me dí cuenta de que lo que verdaderamente me transmite es el jodido rock, ese estilo que hace que mis ojos lloren con sus grandiosas letras, increíbles bases y alucinantes solos de guitarras.
Como toda persona tengo complejos, bastantes, y sí, no voy a mentir me importa lo que dice la gente sobre mi físico, porque las palabras duelen y aunque me intente hacer la dura por dentro estoy echa una mierda. Desde muy pequeña ya me hacía la dura, no me gusta que la gente se preocupe tanto por mi, pero la vida me ha enseñado que no está mal de vez en cuando que te echen una mano y que se preocupen, te hace sentir mejor.
¿Mi estilo? ni yo lo sé, simplemente soy yo, ni hipster, ni skater, ni mierdas, soy Diana un chica que siente miles de sentimientos por segundo y que tiene miedo a comerse el mundo y atragantarse con alguna piedra, ¿enamorada? jamás, los sentimientos más grandes que he tenido por alguien es amistad y amor familiar.
Si te odio, vas por mal camino, te puedo poner verde en cuestión de segundos, según miles de abuelas en el mundo me tendrían que lavar la boca con jabón. Me desahogo bailando, cantando, escuchando música, tumbándome en la cama imaginando mundos paralelos perfectos para mi, fografiando cosas, metiendome con mis hermanas, saltando en la terraza de mi abuela cuando llueve con mi prima y hablando como no.
Me llaman rara, y lo sé, pero soy así

No hay comentarios:

Publicar un comentario